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El amor de "los ratones"

24.01.2008. 13:28


Mis abuelos vivían en una quinta o chacra en las
cercanías de Montevideo y para ir a su casa el
único medio de transporte era el ómnibus,
colectivo o camión, dado que el Tranvía de la
Barra hacía mucho tiempo que lo habían sacado.
Para ir a visitarlos había que bajarse del ómnibus
en Simón Martínez ahora Batlle Berres y caminar
unas treinta cuadras hasta que finalmente se
llegaba al alhambrado de su campo y a caminar otra
vez hasta la casa que estaba ubicada casi en la
mitad del terreno.
Para llegar hasta allí había que atravesar el
Camino de los Camalotes y en ese camino vivía un
matrimonio al cual los vecinos los llamaban "Los
Ratones", en ese tiempo creo que mis primos me
habían dicho el significado o el por qué de ese
apodo, pero con las tres décadas que han pasado,
ese dato se diluyó de mi mente y no puedo recordar
por qué tenían ese apelativo.
Pero eso es lo que menos interesa hoy en día, lo
más importante de esa familia es que tenían un hijo
al cual le habían puesto el nombre de un Dios griego
y eso era lo que parecía ese muchacho de veinte años
llamado Amor.
En realidad lo conocí antes de que llegase a los
veinte años, porque aunque tenía cuatro años más que
yo, casi siempre que iba a la casa de mis abuelos él
estaba jugando con mis primos.
A "Los Ratones" en realidad los traté muy poco, yo
nunca iba a su casa, siempre que visitaba a mis
abuelos era "obligatorio" pasar por allí, ya que
cuando bajaba del ómnibus tenía que tomar por ese
camino que era el único por el que se iba a la casa
de mis abuelos.
Siempre que pasaba por ese lugar mis primos decían
"allí viven "Los Ratones", y yo como todo adolescente
curioso quería saber qué eran o quiénes eran los
"Ratones" esos de los que tanto se hablaba.
Ese preámbulo lo realicé para darles una idea a los
futuros lectores de este relato de como trabé
contacto con esa familia o mejor dicho con el "Amor
de los Ratones."
Más arriba de estas líneas dije que el Amor se parecía
a un Dios griego, bueno si hubo alguún dios griego de
color cetrino o más oscuro, porque el Amor era un
muchacho de esos de color indefinido tirando a café
con leche pero con más café que leche, se entiende
que el café era el color de su piel que era abundante
ese color pero la leche la tenía dentro...
Ese día del encuentro fue en verano hacía un calor
tremendo, fuímos en el mismo ómnibus y ni siquiera
nos habíamos visto hasta que bajamos en la misma
parada o bajada como le dicen en otros sitios.
El ómnibus iba muy lleno cosa inusual para esa hora,
que serían las dos de la tarde, me extrañó que hubiese
tanta gente pero con los transportes nunca se sabe que
puede suceder, a lo mejor no pasó el anterior y toda
esa gente como no tenía otro tuvo que esperar y
vinieron todos en ese...
Al bajar vi que un muchacho lo hacía atrás mío y no
pude dejar de notar lo abultado de su bragueta.
-Hola Omar!
Al saludarme me di cuenta de que era el Amor de Los
Ratones, quién muy amable me saludó en acto de
reconocimiento y luego de ese saludo se arregló el
bulto que prominentemente se le marcaba.
Fuímos caminado por el Camino de los Camalotes y en
el trayecto me contó que venía de pie en el ómnibus
y con tanta gente había quedado pegado al culo de una
"guacha" y esa hija de puta en vez de correrse y
darle sitio, cada vez más se refregaba en su bragueta
por eso habí conseguido excitarlo y estaba en ese
estado de semi-erección.
Me preguntó que hacía por allí un día de semana y
tan temprano.
-Vine a saludar a mi primo Raúl, que cumple años.
-Qué suerte!! Yo vengo de laburar, con este calor...
Cuando dijo eso estábamos casi en la puerta de su
casa por lo que terminó la frase de esta manera:
-Qué te parece si entrás y te tomás una cerveza bien
fría conmigo antes de bañarme porque estoy muy
transpirado como para acostarme a descansar...
Como no tenía nada que hacer y mis primos podían
esperarme un ratito más acepte porque no venía mal
un traguito para aplacar el calor que estaba
sintiendo causado por los rayos solares que en esa
calle desierta se hacían sentir cada vez más
intensamente.
Entramos a su casa, fue la primera y única vez que
entré allí, era modesta pero bien acomodada.
Me dijo que me pusiese cómodo mientras él iba al baño
a orinar porque no aguantaba más, demoró bastante
pero cundo apareció lo hizo sin camisa y chorreando
agua por el pelo, la cara y el pecho.
-Uff! Omar, tenía tanta calor que me refresqué un
poco... voy a la cocina y vuelvo enseguida con la
cerveza.
Enseguida regresó con dos vasos y una botella bien
fría, la abrió, sirvió el líquido dorado en los
vasos y brindó por el cumpleaños de mi primo.
Conversamos un buen rato en el cual el litro de
cerveza desapareció dentro de nuestros estómagos.
Mientras conversábamos y tomábamos cerveza varias
veces vi que metía su mano por la cintura del
pantalín y se acomodaba su verga.
Yo le miraba el pecho chorreante del agua que se había
echado encima para refrescarse y notaba como ese color
iba adquiriendo un brillo muy particular, canela-dorado.
Muy buenos pezones tenían esas tetillas sumamente
desarrolladas, con buenos múusculos que había adquirido
en algun gimnasio o levantando carga en su trabajo.
Yo estaba excitándome mirando ese pecho tan hermoso y
los pocos vellos que tapaban su ombligo, pensando que
estábamos solos en esa casa pero sin atreverme a decir
nada porque con el Amor no tenía confianza suficiente
como para hablar de esas cosas. él era amigo de mis
primos y yo había jugado alguna vez con él pero nada
más, en eso estaba mi mente cuando el se levantó metió
otra vez la mano en su pantalón y comentó:
-La puta que la parió a esa guacha hija de puta del
ómnibus, me refregó tanto ese culo tan caliente sobre
la pija que no se me baja por nada!!
No hice ningún comentario simplemente esbocé una
sonrisa como diciendo "que cosa".
La cerveza no creo que haya surtido efecto porque entre
los dos tomamos solamente un litro, yo lo miraba sin
decir nada y en un momento de silencio se bajó el
cierre metió la mano por su bragueta y sacó una
hermosa pija morena semi-parada y comenzó a pajearse
delante mío como si tuviésemos confianza para que
hiciese eso tan descaradamente.
Yo lo miré como que fuese un sueño no podía creer que
el Amor con el cual nunca había tenido fantasías
eróticas, estuviese con una verga muy apetitosa en sus
manos ante mi vista.
Mi verga como toda pija de un chico de 17 años se
levantó casi inmediatemante.
-Vení, chupámela, que tengo unas ganas bárbaras!!
No sé con que cara lo habré mirado porque luego agregó:
-Dale, vení si tus primos dicen que ustedes se la
chupan entre todos...
Era cierto lo que decía, mis primos le habrían contado
algo de lo que hacíamos en las noches que compartíamos
las camas o cuando íbamos a los bosques a "jugar a los
doctores".
-Vení que esa puta me dejó recaliente y...mi novia está
lejos para sacarme la calentura.
Como notó que yo no me movía de mi asiento y le miraba
embelesado esa pija que cada vea adquiría mayor tamaño
y un color rojizo intenso en la caebza coronada por un
prepucio moreno, se desprendió el pantaló y lo dejó
caer hasta el suelo.
Yo no iba a tener escapatoria, iba a tener que tragarme
esa pija morena de cabeza rojiza porque no me quedaba
otra alternativa, él estaba caliente y para que negarlo
yo también.
Por la parte superior de un slip amarillo se asomaba
esa cabeza hermosa con un tronco bastante grande muy
acorde con su mano, mientras él iba corriendo el
prepucio para descubrir una cabeza gruesa rojiza por
la cual empezaban a descender unas gotitas de precum,
pero las bolas nones, no las podía ver porque estaban
encerradas dentro del slip.
Se me hizo agua la boca con semejante manjar
inesperado por lo que mi lengua instintivamente relamió
mis labios y mi mano no tuvo otra alternativa que
apoyarse sobre mi pija que cada vez marcaba más mi
pantalón.
El vio sin lugar a dudas que mi boca estaba ansiosa por
recibir ese intrumento y como yo no me movía de mi
silla se fue acercando muy lentamente con la pija en
la mano sin dejar de correrle el forro y con su dedo
índice desparramar el precum por todo el glande.
Cuando estuvo muy cerca de mis labios pude aspirar un
aroma a pija muy fuerte pero no desagradable, ese olor
no era del precum era el aroma caraterístico de una
verga encerrada ocho o diez horas en un slip y que
solamente la habían sacado un par de veces en ese lapso
de tiempo para evacuar sus necesidade fisiológicas.
Tocó mis labios entreabiertos con esa cabeza cada vez
más rojiza y mojada, lentamente se fue abriendo paso
entre ellos hasta que la cabeza pasó el umbral de mi
boca no empecé a succionar ante su gemidos cada vez
más acelerados.
Tomé su verga por la raíz apreciando una mata de
pendejos oscuros que la coronaban en ese lugar donde
se unía a su bajo vientre, él la soltó y me dejó todo
el trabajo a mí mientras tanto sus manos las apoyó en
mi cabeza para marcarme el ritmo de la mamada.
Con la otra mano a los tirones hacia abajo logré
bajarle el resto del slip para encontrarme con un par
de bolas ovaladas y grandes como ciruelas también
brillosas con un bello color canela, casi totalmente
lampiñas, las cuales me puse a contemplar sacando su
verga de mi boca y sosteniéndola con la mano de tal
forma que no ocultase el panorama del cual mis ojos
estaban disfrutando.
Ante su asombro y desconcierto me puse a lamer
deseperadamente alternado una con otra y de paso alguna
lamida iba a para a la parte trasera de su verga la
cual quedaba entre medio de esas bolas deliciosas.
-Te dije que me chuparas la pija, pero está delicioso
lo que le estás haciéndole a mis bolas... chupalas
también, pero esperá que antes me saco el slip así te
quedarán más a la merced de tu lengua.
Interrumpí la lamida mientras el levantaba una pierna y
sacaba una parte del slip cosa que repitió con la otra
pierna así pude apreciar un surco de vellitos muy
diminutos casi imperceptibles que iban desde sus bolas
y se perdían hacia atrás supongo que en su culo que aun
no lo había visto.
Aproveché la separación momentánea de nuestros cuerpos
para contemplar el suyo mientras me desvestía y al
quedar totalmente desnudo, él al ver que mi pija estaba
dura y completamente empapada comentó:
-Ni me imaginaba que tendrías algo asi!! Que rápido
acabaste, la tenés mojada pero no se te baja!!
-No, no acabé todavía!, lo que me está mojando la pija
es el precum que salió en gran cantidad por lo caliente
que fue la mamada que te estaba haciendo...
Me acerqué a él con la pija en la mano descabezándola
para que viese la cantidad de precum que humectaba
todo el glande bajo el prepucio que lo cubría, miró
pero no se atrevió a tocarla y luego comentó:
-Como te calentate al chupármela!! Qué barbaridad!!!
Cuánto jugo que te salió!!... y se ve que está
hirviendo por lo brilloso y lo pegajosa que se ve!!!
-Querés tocarla!!
-Noooo!!
Profirió una exclamaxción como de terror cuando le
dije que me la tocase y pudiese comprobar lo
caliente y jugosa que la tenía.
Me fui acercando a él, apoyé mi verga contra la suya
hasta que la cabeza de mi pija se perdió contra sus
pendejos, traté de medirlas y pudimos comprobar que
de largo eran casi iguales pero la suya bastante más
gruesa y cabezona.
-Seguí chupándomela!, que ahora estoy más caliente que
cuando esa guacha del ómnibus me refregó el culo.
Yo no podía dejar pasar la oportunidad de disfrutar de
esos hermosos labios y allí parado traté de besarlo en
la boca, fui rechazado pero al empujar mi cabeza esta
fue descendiendo y se posó sobre uno de los pezones tan
bien formados, comencé a lamerlo para luego morderlo y
termianr chupándolo salvajemente ante sus gemidos cada
vez más acelerados.
-Basta..!!! Chúpame la pijaaaaa no aguantó más...
Fui bajando por la línea de pelusa imperceptible que
había en la mitad de sus tetillas, me detuve unos
segundos hurgando con mi lengua dentro de su ombligo
hasta que él empujò mi cabeza hacia abajo para ponerla
a pocos milímetros del objetivo que apuntaba hacia
arriba invitándome a que lo dejase meter en mi boca.
Lo primero que llegó a mi nariz fue el aroma
tremendamente fuerte que exhalaba de ese glande ahora
sí completamente empapado por un precum muy oloroso y
sabroso que mi lengua al tomar contacto con él no dejó
de percibir ese sabor dulzón y picante.
A toda velocidad empujó su verga contra mi boca hasta
que logró meterla toda para comenzar un mete y saca
con la misma intensidad allí en medio de la agitación
y los gemidos comenzó a largar todo su semen en lo
más profundo de mi garganta por lo que no me quedó otra
solución que tragar, tragar y tragar.
-AGGGGGggghhhhhhhhhhhhhhhhhhh!! Uyyyyyyyyyy..!
Cuando cesaron los movimientos de expulsión la sacó
inmediatamente de mi boca pero al ver que seguía
chorrendo líquido muy apresurado le lamí el agujerito
y el glande para que quedasen bien limpios.
Luego se retiró un poco comentando:
-Que chupada!!! Nunca me la habían chupado así, ni mi
novia ni tu primo Raúl ni....nadie!!
No comenté nada y comencé a pajearme a toda velocidad,
mi verga en mi mano resbalaba increíblemente por la
gran cantidad de lubricación que me había salido con
esa mamada interminable, parecía que me hubiese orinado
porque algun chorrito de precum había mojado el piso.
Me miró la mano y como corría mi verga dentro de ella
y sin decir nada me sacó la mano y con la suya me hizo
una paja a toda velocidad hasta que mis gemidos
delataban que estaba por terminar ese delicioso e
insesperado encuentro con él.
-Ahhhhhhh..,! máááááááááááás rápidooooo!! chupámela
un pocoooooo...!!
En vez de acatar mi pedido de chupármela puso su verga
mustia sobre la mía y entre sus dedos quedaron las dos
pijas empapadas por mi precum, allí comenzó mi descarga
del contenido de mis vesículas seminales y se fue a
alojar sobre su glande marchito.
Una vez que terminó mi agitación y recobré la cordura
lo vi parado casi sobre mí con las dos vergas en su
mano chorreando mi descarga.
-Limpiámela!!
Fue como una súplica o una orden deseperada por lo que
no me hice rogar me agaché y comencé a chuparle
nuevamente la cabeza reviviente de su órgano lleno de
mi leche.
Esa verga parecía que iba a revivir con las nuevas
lamidas y chupadas que le di para no dejarle restos de
mi corrida, pero no logró suficiente erección como
para empezar la farra otra vez.
Me vestí y me fui al cumpleaños de mi primo.
-Me voy. Hasta luego. Vas a ir al cumple de Raúl?
-Sí un rato voy, pero primero me voy a bañar para
sacarme el cansacio y todo el aroma a pija que me
quedó en el cuerpo.
Me fui y cuando llegué a la casa de mis abuelos mis
primos estaban preocupados porque no llegaba.
Les comenté lo que había sucedido con el Amor de Los
Ratones y Raúl me dijo que nunca se las había chupado a
ellos, les decía que le daba asco o que él era hombre
para hacer esas cosas, pero le encantaba que Raúl se
la chupase y hasta se la había metido una vez pero no
le había gustado porque le había salido sucia con algo
que mi primo tenía en el recto.
A la noche vino el Amor, no comentamos nada de lo
sucedido en la tarde anterior, pero al irse me pidió
que lo acompañase a cruzar el campo de mis abuelos.
Me despedí de mi familia porque ya era de noche y a esa
hora los ómnibuses urbanos o suburbanos empezaban a
escasear y tal vez tendría que estar una hora en la
parada de autobuses para conseguir uno que me llevase
para mi casa.
Una excusa estúpida e infantil porque estaban mis
hermanos y podía volver con ellos, pero no quise decir
que iba a acompañar al Amor, no se por qué si no era
nada malo...
En el camino el Amor me comentó que lo había dejado
recaliente y que si no quería hacerle otra mamada
fenómenal como la de la tarde.
Le contesté que iba a su casa pero que él me la tenía
que chupar primero.
Vaciló en contestar... hasta que dijo que a su casa no
podíamos ir porque estaban sus padres o sea Los Ratones,
y en cuanto a chupármela no le gustaba, lo había
intentado una vez pero no le había gustado...
Seguímos caminando por el campo hasta que llegamos a una
arboleda que hay a la entrada, nos detuvimos allí me
tomó de la cintura y me aprentó contra su cuerpo hasta
que pude sentir su pija dura que se acomodaba sobre la
mía que con tanto hablar de cosas calientes se me había
parado bastante.
Lo aparté de mí, bajé el cierre y al sacarla el vio como
estaba de dura.
-Dale chupámela y luego te la chupo a vos!!!
Me miró con cara de vicio, pensó un poco lo que iba a
hacer y finalmente me dijo:
-En mi casa casi te la chupé, la tenías tan mojada y
pegajosa que me dieron unas ganas deseperadas por
hacerlo pero me contuve...
-Bueno, ahora podés desquitarte y sacarte las ganas.
-Te la chupo si no le contás nada a nadie...
Para cuando dijo eso su desesperación por hacerlo no
tenía límites y ya la tenía en sus manos jugando con
ella y pajeándome como sin darse cuenta.
No le contesté nada solamente lo guié hasta ese sitio,
luego de agacharse comenzó a lamer el glande muy
lentamente como con miedo hasta que le fue tomando
gusto y fue avanzando cada vez mas hasta que todo mi
glande fue desaparenciendo en su boca.
Comenzoó a chuparla muy mal, con temor pero al poco
rato tomó coraje y las chupadas fueron cada vez más
rápidas y delicadas hasta que en pocos minutos logró
extraer el néctar que nuevamente habían creado mis
bolas en esa tarde y parte de esa noche.
Cuando notó que mi verga se agitó mucho y dio unos
movimientos que anunciaban que estaba por expulsar
el contenido blanquecino la sacó de su boca
obligándola a regar el pasto con su descarga.
A pesar de su inesperienciencia en mamar vergas lo
poco que me hizo logró dejarme satisfecho y con unas
ansías terribles de volver a chupársela.
Se bajó los pantalones y por encima de su slip vi
como se asomaba esa cabeza rojiza empapada de precum
que un rato antes había explotado largando dentro de
mi garganta un líquido tan delcioso.
Con los dientes le bajé el slip liberando el manjar
que me ofrecía el cual saltó hacia adelante
mostrándome su perfecta forma en toda su intensisdad.
Lamí, chupé, mordí, hice todo lo que sabía con esa
pija que cada vez despedía más precum hasta que la
levanté y me puse a saborear sus bolas lamiéndolas
como lo había hecho en su casa.
-Uyyyyyyyyyy..! AGGGGGggghhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!
La garganta del Amor emitía sonidos guturales hasta que
detuve todo el agasajo lingual que le estaba haciendo.
-No parééés..!! Seguí..!!! Está muy bueno lo que
estás haciendo con mis bolas... chupame otra vez la
piiijaaaa... que voy a acabaaaaarrrr......!!
El Amor estaba muy agitado, me apresuré a girarle el
cuerpo y comencé a darle mordiscos en las nalgas,
hasta que lentamente me fui aproximando al canal que
las separaba.
-Pará...loco !! Que querés hacer?
-Disfutar todo lo posible de este encuentro.!!
Sus pantalones estaban sobre sus tobillos, casi en el
piso, los había soltando porque con tanta excitación
se había abandonado a goce y ni se había acordado que
se le podían ensuciar de tierra o de la humedad del
pasto.
Le agarrí las manos y las dirijí a sus nalgas
obligándolo a sostenerlas abiertas mientras mi nariz
hurgaba en el medio de ellas buscando su hoyo donde
metí mi lengua y comencé a lamer lo más suave que pude
hasta que logré que comenzase a gemir neuvamente.
Sus gemeidos fueron muy bajitos hasta que su agujero
se fue adaptando al contacto de mi lengua húmeda y
caliente que a los pocos minutos se abrió paso entre
esos pliegues aromáticos y apretaditos.
El Amor se había bañado después de nuestro primer
encuentro y de su piel emanaba un delicioso aroma a
algun jabón desconocido para mí, pero tan suave que me
hizo excitar nuevamente.
Chupé ese orto virgen de pija, pero no sé si de lengua,
supongo que también lo era de lengua porque el Amor
entre sus gemidos decía:
-Quéééé bueeenooooo!!!! Si seguís chupándome el orto
así me vas a hacer acabar, voy a tener que soltar las
nalgas para pajearme.
Ante sus protestas traté de meterle un dedo ensalivado
en su culo, hasta que no se resistió más y me lo dejó
meter en sus profundiades.
Con la mano libre comencé a pajearlo y entre mi mano
empapada por una abundante produccción de su precum
comenzó a expulsar una gran cantidad de semen el cual
siguió el mismo camino que el mío regando el pasto.
Mi dedo quedó insertado en su latiente culo apretado
por el esfínter que se contrajo fuertemente al comenzar
las primeras emisiones de su semen.
Mi verga estaba dura nuevamente, me puse de pie atrás
suyo y comencé a fregarla entre sus nalgas cosa que lo
asustó y se retiró rápidamente.
Al ver el estado en que estaba mi pija lo único que
atinó a hacer fue mamarla otra vez mientras su verga
permanecía goteando camino al reposo.
Con dos o tres contraciones expulsé el resto de leche
que había en mi organismo, la cual también fue a parar
al pasto, abonando con sus proteínas ese sitio del
camino hacia la salida del campo de mis abuelos.
Después de ese encuentro, nunca más viajamos en el
mismo ómnibus, lo encontré varias veces con mis primos,
pero nunca hablamos de lo sucedido ese día caliente
de verano.
Aunque lo disfrutamos intensamente no me hizo una nueva
invitación para repetirlo, no sé si fue por temor que
no buscó otro encuentro o realmente ese día lo había
calentado tanto esa guacha del óomnibus y lo había
sacado de sus cabales.
El Amor se casó, tiene varios hijos y como todo en la
vida desapareció de mi vida cuando mis abuelos
fallecieron y mis primos se desparramaron por otros
lugares.
Hace mucho tiempo que no sé nada de él, ni sé si vive
en el mismo lugar o se fue para otro como lo hicieron
mis primos.

OMAR
Espero comentarios como siempre en: omarkiwi@yahoo.com


Omar Sorondo

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