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En el baño con Dario

24.01.2008. 13:24

Un día de esos en que no tenía nada que hacer, o
sea que no tenía ganas de estudiar salí a dar una
vuelta por la ciudad a ver que encontraba... la
suerte o el destino pusieron en mi camino a Darío,
un amigo de mi hermaano.
Después de intercambiar saludos e informaciones
sobre mi familia, me dijo que estaba apurado
porque tenía un partido de basquet en el club
e iba para su casa a bañarse y a buscar su ropa
deportiva.
Me invitó a verlo jugar, cosa que acepté porque no
quería estudiar y a lo mejor en los vestuarios del
club podría conseguir a alguien que calmase mis
instintos juveniles.
Entramos a un lindo chalet de la zona de Playa
Honda, la empleada no estaba porque había ido a
visitar a su familia.
Darío me hizo pasar al living y me dijo que mirase
televisión mientras el se bañaba y que luego de
vestirse iríamos hacia el club.
Pude ver su cuerpo atlético muy transpirado por el
trote que había estado haciendo en la rambla donde lo
encontré, ya que al encaminarse hacia la planta alta
se fue quitando la camisa en el trayecto y pude
disfrutar de su pecho extremadamente peludo que
ocultaba unos pechos realmente deseables y unos
brazos muy torneados.
No pude verle nada más porque el pantalón vaquero
cubría la parte inferior de su cuerpo que de por sí
se le marcaban unas nalgas muy redonditas y empinadas
y ni que decir del bulto que se le marcaba delante!!
Nunca me había dado cuenta de lo bien dotado que
estaba este amigo de mi hermano, no soy ciego para
no notar esa "herramienta" tan apetitosa, lo que
secedía era que a Darío lo había visto en pocas
ocasiones y siempre de joggins o ropas holgadas.
Le dije que no se preocupase por mi, que lo esperaría
viendo la TV mientras el se bañaba.
A los pocos minutos de desaparecer por las escaleras,
mientras me excitaba recordando su "paquete" tan
prominente mi morbo y calentura pudieron más y no
pude esperar, seguí su mismo camino escaleras arriba.
Nunca había estado en esa casa, pero al llegar a la
planta alta pude sentir el ruido del agua, el cual
guió mis pasos hasta el lugar que era el baño.
La puerta estaba entreabierta la crucé y me puse a
espiar muy sigilosamente para que Darío no notase mi
presencia allí.
Mis ganas de ver en vivo y en directo el bulto que
marcaban sus jeans, pudieron más y me puse a mirar por
ese baño a ver si podía saciar mi vista con alguna
panorámica del objeto de mi deseo.
Por el espejo pude ver que a través de una pequeña
abertura de la cortina de la ducha se divisaba parte
de su cuerpo cubierto por la espuma del jabón que
sus manos iban desparramando por sobre ese pecho
peludo y muy musculoso.
El estaba con los ojos cerrados por eso no se dio
cuenta de mi presencia en ese lugar y de la forma en
que lo observaba.
Me excitó en grado sumo ver esos vellos del pecho
totalmente empapados y cubiertos de esa espuma que se
iba diluyendo hacia abajo. La consecuencia fue una
erección instantánea y tremenda que hizo que mi pija
chocase con mis ropas al querer leantarse de su
letargo.
Sus manos iban cada vez más hacia abajo arrastrando la
espuma, cuando llegó a masajearse la zona que rodeaba
su ombligo igualmente peludo, no soporté más y me
bajé el cierre liberando mi falo para poder acariciarlo
con comodidad mientras contemplaba ese espectáculo.
Con cara de placer Darío acariciaba sus vellos púbicos
al mismo tiempo que mi mano iba y venía a lo largo de
mi pija haciéndome gozar sin saberlo con su forma de
bañarse.
Lo máximo fue cuando levantó su verga con una mano y
con la otra tomó el jabón y lo comenzó a pasar sobre
sus bolas peludas y de buen tamaño hasta que lo empezó
a pasar entre sus piernas y lo frotó en su culo.
Al ver eso gemí de una forma muy fuerte delatando mi
presencia en ese lugar.
El amigo de mi hermano abrió los ojos y el placer que
se estaba dando desapreció instantáneamente.
-Qué hacés acá?!
Por supuesto que él me vio de pija dura, pajeándome
sobre el inodoro y al correr la cortina pude verle una
verga muy larga y muy erecta la cual trataba de ocultar
inutilmente con su mano.
-Nada! Vine a orinar y se me paró tanto que no puedo
hacer lo que vine a hacer al baño.
De su pija chorreaba espuma y agua y creo que algo de
precum porque su cabeza estaba muy violácea como que
estaba por expulsar algo más de su interior.
-Esperá un poco, que terminó de bañarme y después veré
como puedo ayudarte para que puedas orinar.
Esa fue su excusa, porque él se dio cuenta de que yo
estaba excitado y no me puso en evidencia de que me
había excitado su desnudez.
Seguí mirando como corría el prepucio y dejaba al aire
un glande cada vez más húmedo, lo lavó detenidamente en
el reborde que forma este con el prepucio, luego lo
soltó para que el forro lo cubriese con comodidad.
-Que te pasa! Nunca viste lavar una pija?
-Siiii...! Pero la tenés tan parada....
-Y a vos no se te levanta cuando te bañás?
Estaba acostumbrado a bañarse en público porque lo
hacía siempre con sus compañeros del club, pero a mí
me parecií que ese día se estaba exhibiendo y
disfrutando de mi cara de asombro y placer al ver su
herramienta que cada vez crecía más entre sus manos.
Mis ojos siguieron fijos en ella hasta que Darío salií
de la ducha chorreando agua y jabón y se acercó a mi
diciéndome:
-Podés tocarla es real.
Me sentí como un niñó cuando le dan un juguete que
ansía, estiré mi mano y toqué ese pedazo de carne
caliente, chorrenate.. sin decir palabra, sin soltarla
me agaché y comencé a chupar mi nuevo juguete antes el
desconcierto de Darío que ni se esperaba lo que estaba
sucediéndole a su pija.
-Pará, puto!!!!
Intentó sacarla de mi boca pero mis dientes la mordieron
sin dejarla salir, forcejeó un poco quejándose de que
lo iba a lastimar e insultándome pero no tuvo éxito.
No tuvo otra opción que aceptar lo que mi boca ansiosa
y desesperada quería hacerle a su verga.
-Pará, loco... sí querés chupármela hacelo bien,
desnudate por lo menos...
Ni corto ni perezoso solté su verga y me saqué toda la
ropa quedando en bolas como él, con mi verga apuntando
hacia adelante.
-Y con esa verga sos tan puto.!!!!
-No soy puto, es.. que hoy estoy caliente...
Me arrastró bajo la ducha y allí continué mi mamada
mientras él me enjabonaba la cabeza con shampoo y
seguía pasándole jabón a toda la carne tanto mía como
suya que tenía al alcance de sus manos.
Me detuve cuando sentí los espasmos de su verga sobre
mi lengua y me di cuenta de que la eyaculacióon se
estaba por producir.
-Haceme lo que quieras, estoy muy caliente no aguanto
más......
-Seguí chupándola!!..Estaba por acabar en tu boca y la
sacaste, puto de mierda..!!!
Me di vuelta y me puse de espaldas a él, dándose cuenta
de que yo no me iba a conformar con una simple mamada.
Se agachó, me separó las nalgas con su manos y luego
me las hizo sosteneer a mi para que no se cerrasen
mientras él ubicaba su cabeza entre ellas y cada vez
fue acercando más y más su lengua a mi hoyo hsata que
lo encontró y se puso a lamer a toda velocidad abriendo
el camino que luego iba a transitar con su verga que
estaba chorreando precum en abundancia.
Con su lengua jugueteando en mi aro me excitó al
máximo y casi me corrí sin siquiera tocármela pero en
un descanzo de sus lamidas pude decirle.
-Métemela ya!! No aguanto más...!!
Se paró atrá mío, inclinó mi cuerpo hacia adelante
obligándome a empinar el culo lo más posible, enjabonó
sus dedos y de a uno me los fue metiendo hasta que
cuatro de ellos fueron a parar dentro de mi recto
distendiéndolo bastante como para lo que vendría a
continuación.
Hizo un alto en la metida de dedos enjabonó nuevamente
su verga, apoyó el glande en mi entrada y de un solo
envión la metió casi toda.
Di un grito de dolor, porque hacía más de tres meses
que nadie me cogía, en ese tiempo la metí muchas veces
pero nadie me había excitado lo suficiente como para
que le diese mi culito para sus necesidades.
-De que te quejás, puto. Si estás acostumbrado a que te
rompan el orto!!!
Quise explicarle que hacía mucho que no me la metían
pero no me dejó hablar porque nuevamente empujó y metió
el resto de verga que aun sobresalía de mi culo.
Fue delicioso y doloroso sentir esa verga larga
totalmente enterrada dentro mío, la sentía dura
latiendo allí en mis profundidades por unos segundos
que me parecieron horas porque Darío muy ufano la
dejó descanzar allí sin siquiera moverla y menos
inentó sacarla un poco para darme alivio.
-Eso querías? Sentir mi verga toda en tu culo, ahora
la tendrás un buen rato!! Disfrutala!!
Solté mis nalgas y estas volvieron a su lugar
aprisionando a mi visitante que al sentir las
contracciones de mi esfínter comenzó a meter y sacar
cada vez más velozmente hasta que sus huevos chocaron
con los mís.
Sus manos apretaban mi cuello, porque él se había
sujetado de allí para hacer los movimientos de mete y
saca, mientras que las mías a todas velocidad jugaron
con mi pija hasta que la hicieron derramar una buena
porción de leche que desapareció por el resumidero de
la ducha de Darío.
Con cada expulsión de leche mi esfínter se contraía y
esas contracciones hicieron que el ser que me estaba
dando placer lo notase en su verga y esta aceleró sus
movimientos hasta que él me dijo:
-Me estoy por ir... Dónde querés la leche?
-Quieroooo chupártela otra vez?...!!!
Obedenciendo mi pedido muy rápidamente me la sacó
antes de que explotase dentro mío.
Al retirarla sentí un vacío tremendo, pero por poco
tiempo porque sus dedos fueron a ocupar ese espacio
tan dilatado que me había dejado al sacármela.
La metió en mi boca y casi sin darme tiempo a
acomodarla para poder chuparla mejor empezó a largar
un interminable sucección de hilitos de semen
calentito que fueron resbalando hasta que pasaron mi
garganta y no los sentí más.
Lo disfrutamos bastante a pesar de que él negaba que
lo hubiese hecho con otro hombre quedó satisfecho y
elogiándome por la forma en que lo había hecho
gozar con mi culo y con mi garganta.
Nos vestimos apesuradamente porque se le había hecho
tarde para su parido de basket y nos fuímos al club,
para ver la derrota que tuvo su equipo.
Nos quedó muy claro a Darío y a mí que la causa de la
derrota fue que quedo muy agotoado con la excitación
que sufrió en el baño de su casa, pero su compañeros
quedaron muy molestos por el poco rendimiento del
Capitán del equipo.
DArío no podía contarles lo sucedido en su baño, pero
inventó que había estado con una mujer...
CReí que no me hablaría nunca más después de que su
equipo se vengó de él por la derrota pero a los pocos
días me llamó par repetirlo y hacerlo mejor.
Pero eso lo relataré en otra oportunidad, como fue
que Darío me invitó para volverlo a hacer pero no en
su baño sino en la comodidad de su habitación.
Agradezco a mi amigo Gustavo S. que me hizo recordar
este episodio de mi juventud y me instó para que lo
escribiese.
OMAR
Como siempre espero comentario en: omarkiwi@yahoo.com

Omar Sorondo
gay

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