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La gran verga pitufa

18.01.2008. 11:21

-Miriam, ¡cuéntame algún cuento que me ponga cachondo!Ya sé que eres mayor que yo y que estás cabreada porque te has tenido que quedar conmigo mientras mis padres salían porque tengo la pierna rota y no puedo moverme...Pero no soy menor de edad, he cumplido los dieciocho hace doce días,justo cuando me dí la piña con la moto que me compraron.
¡Cuéntame algo que hayas vivido y que sea muy, muy verde!que no puedo ver porno por la tele porque en esta habitación no hay y no tengo revistas...
-Niño, mueve la imaginación..que para eso la tienes...¿la tienes?mmm... me temo que poca.
-Si tú me cuentas algo, tendré que imaginarlo¿no?y entonces la desarrollaré.Tienes veintiún años, no te acusaré de perversión de menores...¡Porfa!
-Vale,pero sólo un cuento.Después haces lo que tienes que hacer a solas y te duermes.Y no pienses que voy a venir a limpiarte la cola con un cleenex, porque si es así vas muy desencaminado...
-Se quedará donde caiga.Mamá es super despistada o se hace la tonta.Otras veces han caído cosas en mi cama y no ha dicho ni mu.Lo lógico es que un joven tenga poluciones nocturnas, no?
-Bueno,si tú lo dices...Mira, me acabo de acordar de algo .Una historia de a tres, con dos chicas, un chico y algún juguetito...¿qué te parece?
-¿Juguetito?
-Sí, hombre, consoladores, y eso...
-Ah, vale,¡Cuéntamela!
-Bien.Pues mira, yo estaba de monitora en una casa de colonias.Era con niños de unos diez años.Conmigo trabajaban otras chicas y algunos chicos.Había una compañera, Natalia, que me atrajo desde el primer momento, y yo a ella.Era rubita, pequeña pero compacta, tetuda y con bastante culo.Tuvimos algún escarceo en las habitaciones pero nada en serio, porque no era el lugar apropiado para dedicarse al sexo, todo lleno de niños que podían vernos en cualquier momento.Niños o profesores...
Así que nos citamos para vernos el primer día de nuestras vacaciones, cuando todos esos engendros habían vuelto a su casita, a incordiar a papá y mamá como tú me incordias a mí.
Nos citamos en un hotel de la ciudad , y cuál no sería mi sorpresa cuando horas antes de la cita, recibí una llamada de Natalia a mi móvil preguntándome si podía venir con un amigo íntimo que tenía, que había visto una foto mía y había flipado.
Que si la idea no me gustaba que no fuera ese día porque el tío era de otra ciudad y tenía que estar con él hasta que se fuese, que postergaríamos el encuentro a la otra semana, si me parecía bien.
Mandó una foto del chaval a mi móvil, y me pareció super atractivo, de ese tipo carnoso que a mí me gusta, con la piel morena y el pelo muy rubio, casi blanco.La fotito era de un desnudo de cuerpo entero, y me proporcionaba el dato más importante:tenía una verga de caballo,el sexo totalmente depilado, y unos huevos de campeonato...
-Dile que sí, dije riendo, que yo también me he quedado prendada de sus encantos.
-¡Y no sabes lo bien que los maneja!me respondió riendo también...
Nos encontramos en el hall del hotel y ya cuando subimos a la habitación, en el ascensor, habíamos intercambiado algún que otro beso y estábamos calentitos.
Cuando entramos nos quitamos la ropa a velocidad de vértigo,y pude ver en persona todos esos encantos, así como los de mi amiga; ellos también apreciaron los míos y pronto estábamos los tres liados en un amasijo de brazos y piernas.
Me apetecía hacerlo bajo el agua, pero en la bañera no cabíamos los tres y tampoco llegamos a utilizar mucho la ducha.Terminamos follando en un baño más seco que el desierto del Sahara.
Natalia llevaba un juguetito de color azul intenso:un vibrador de los que se atan a las caderas."La gran verga pitufa" la llamaba su dueña.Mientras el chico- que por cierto se llamaba Fermín-se colocaba de pie detrás de ella, con la enorme polla apuntando a su culo, y yo le masajeaba las deliciosas tetas,ella se puso aquel miembro y quedó tan armada como su novio.
Era raro y morboso ver a semejante pedazo de mujer con semejante pedazo de verga injertada en su cuerpo.Casi me corro de la calentura que me dió y Fermín también, porque empezó a abrirle el culo con ambas manos, y a meterle la tranca por allí, después de haberla ensalivado a conciencia.
Se sentó en el suelo del baño y la sentó sobre la picha, enterrando la herramienta hasta el fondo, sin preocuparse de los preliminares.Pero ella no los necesitaba,porque ni se inmutó, mejor dicho, se inmutó pero para bien:chillaba de gusto y se revolvía contra la polla que la perforaba.Me cogió por las caderas y me hizo sentar de cara, y mientras me chupaba la lengua y los labios, me metió la gran verga pitufa por el coño, moviéndola en mi interior como el tío más experto.Yo también hacía lo mío, subiendo y bajando sobre el aparato.Nos movimos acompasadamente hasta que los tres nos corrimos como animales sin control, retorciéndonos y amasándonos sobre las baldosas.
Unas cuantas lamidas en los sitios precisos nos pusieron otra vez a tono, y entonces le quité el cinturón y el consolador para anudarlo a mi cintura.Tenía curiosidad por saber qué se siente con una polla en la entrepierna, pero no metida, sino para meter.Me tendí en el suelo, mirando como el aparato apuntaba hacia arriba,y la zorra de Natalia se sentó sobre el miembro azul.Lo ví desaparecer en su hendidura delantera, y gocé cogiéndola por las caderas y las nalgas para que subiera y bajara contra mi polla.Pero me pareció que aquella postura no dejaba mucho margen de maniobra, y yo lo que quería era experimentar el mete y saca.Es decir follarme a una tía como un macho.Ella se tendió de espaldas y abrió las piernas a tope, y le enterré el consolador en la raja.Pero había dejado mi culo al aire, y el señor Fermín me sodomizó a lo bruto, abriéndome el culo y perforándolo sin piedad, una y otra vez.Mi polla gigante hacía ¡chof, chof! al entrar y salir de la vagina de Natalia, y empecé a acelerar la follada para lleverla al orgasmo.¡Al poco rato alcanzaba el clímax chillando de nuevo, y Fermín se convulsionaba dentro de mi culo, largando más y más leche.
La leche cálida me calentó aún más.Me libré de la polla y ambos empezaron a chuparme.Ella el culo lleno de leche y él el coño lleno de flujo...Duré muy poco...me corrí como pocas veces me he corrido, gracias a la deliciosa sensación de las dos lenguas trabajando al unísono en mis agujeros...
Luego me pasaron las pollas, la real y la artificial por la boca, las orejas, el culo y el coño, y me penetraron de nuevo, llevándome a otro orgasmo tan bueno como los anteriores.
¡Y colorín ,colorado, este cuento se ha acabado!
Ahora si te quieres pajear, te dejo solo..
-Vale, pero te quiero contar una cosa antes de que te vayas.Tengo la polla a mil, y me voy a pajear pensando en tí con tus amantes.
Y pienso hacerte pasar a la posteridad.Estoy escribiendo un libro:"Mis mejores pajas" donde cuento las historias que más me han inspirado para hacerme manolas.Será de utilidad pública, para los que como yo, no tienen mucha imaginación.Y además ¡voy a forrarme! ¿Me das el visto bueno?
-Mientras no pogas mi nombre, puedes quedarte con la idea y los derechos de autor...
Ahora que lo sé, tal vez otro día haga un esfuerzo de memoria, y te cuente otra historia verde.¿Qué nombre piensas ponerle a ésta?
-¡Está claro:"La gran verga pitufa"!

SUSANA





SUSANA

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