
Una madurita para dos salidos
30.01.2008. 11:13
| El calor que hacía ese día en Hanoi era insoportable.Habíamos terminado de filmar un documental y Jacques y yo teníamos dos días por delante hasta nuestro vuelo de regreso a París. Íbamos muy salidos, después de unos meses de abstinencia obligada, en los que casi no tuvimos contacto con seres humanos, a excepción del guía, y éste, la verdad no incitaba a practicar el sexo. Yves, en París, nos había dado las señas de Monique, una amiga suya que era muy cachonda, y que no le hacía ascos a una polla, incluso a dos.No queríamos ir a un prostíbulo por prudencia,y acordamos visitar a la dama con la excusa de transmitirle los saludos de nuestro común amigo. -¿Qué te parece?le pregunté a Jacques...¿Habrá tomate? -Seguro, contestó mi amigo.Yves ha dicho que era una madura calentorra y muy legal, así que seguro que no se ofende si se lo proponemos. -Eso espero...dije yo, harto ya de matarme a pajas.No tengo nada en contra del onanismo, pero prefiero un cuerpo de mujer, a ser posible rotundo y relleno donde pueda agarrarme y un coño acogedor donde sumergirme. La mujer poseía todas las condiciones:madura, tirando a rolliza pero bien formada, con una a cara agradable y cierto toque maternal.En seguida me puso cachondo y a Jacques también.La bragueta de su pantalón corto abultaba notoriamente más que antes. Pasad, pasad, muchachos, dijo sonriente Monique...¿queréis tomar algo?tengo limonada fría recién hecha.Aceptamos agradecidos la invitación y la observamos caundo iba a la cocina por la bebida.Tenía unas caderas ampulosas y supusimos que un culo donde uno podría recostar la cabeza y dormir como un angelito, de lo mullido y carnoso que era...Volvió con una bandeja y tres vasos altos empañados por el frío del contenido.Probamos el brebaje:estaba buenísimo.Si todo lo hacía como la limonada, lo pasaríamos bien, muy bien. -Bueno, chicos(nos llamaba chicos aunque mi amigo y yo tenemos ya una edad)¿qué se cuenta el loco de Yves?¿siempre tan mujeriego? -Bueno, en realidad...empezó Jacques sin saber qué decir... -Oh, si yo os contara las juergas que nos hemos corrido juntos...Ambos somos muy amantes de los placeres de la vida...Pero me imagino que no habréis venido aquí para que yo os cuente historias,¿no? -Madre mía,pensé¿y ahora qué le digo?Me está mirando a mí y espera una respuesta...No puedo decirle:mira, bonita, tu amigo nos envió porque dice que podemos follar contigo...que eres un putón.. -Ya veo, como la otra vez... Yves me manda carne fresca del viejo continente...Habéis venido a follar,¿verdad?Hace un tiempo me pasó lo mismo y la verdad es que los dos chavales no estaban mal.Bastante más jóvenes que vosotros, eso sí, y un poco inexpertos...pero aprendían en seguida... ¡Venid, venid aquí! dijo dando palmaditas a ambos lados del sillón donde estaba sentada. Un poco cortados, abandonamos nuestras sillas y nos sentamos flanqueando su cuerpo voluminoso. -¿A ver?...dijo y me besó en la boca con los labios húmedos.Sentí la punta de su lengua sobre mis dientes y abrí la boca para que pudiera meterla.Le chupé la lengua:sabía a limonada.Mi polla dió un brinco hacia arriba cuando ella aplastó contra mí sus carnes abundantes y noté sus pechos plenos y el bulto de los pezones duros y grandes.Por el rabillo del ojo miré a mi amigo.Ella le estaba tocando el sexo mientras me besaba... Aliviados por semejante recepción nos dedicamos a disfrutar de nuestra anfitriona. Nos desnudamos yentre los dos la desvestimos poco a poco.Primero las medias,luego las bragas, y finalmente le bajamos el vestido de tirantes para liberar sus grandes y todavía turgentes pechos...Tenía los muslos rollizos y muy blancos.Me sugerían morbosas imágenes como por ejemplo mi polla aprisionada entre las dos columnas de alabastro, cálidas y blandas. Comencé a acariciarlas de arriba a abajo y me topaba continuamente con la mano de Jacques, que al parecer había tenido la misma suculenta idea.Yo empecé a chuparle un pecho Y jacques otro, y me excitó muchímo ver como lo mamaba:succionaba el pezón, casi parecía que iba a tragarse el seno entero, lo estrujaba con sus manos, y todo aquello la hacía aullar de placer.Era muy expresiva nuestra nueva amiga... Mi mano bajó hasta su coño, y le metí varios dedos por la raja empapada.Al poco rato noté otros dedos que también se hundían gozosamente en la abertura:mi amigo, siempre tan coordinado conmigo que parecemos uno ...El notar a quellos dedos me calentó aún más.La besé de nuevo, metiendo mi lengua viciosa muy dentro de su boca, y noté la lengua de Jacques compartiendo aquel beso.No me importó...mientras sólo se tratara de lenguas...Salí de su boca y fuí reptando por su cuerpo, lamiéndole cada rincón hasta llegar a su sexo abierto y lampiño.Olía a limpio con un vago deje marino.Acerqué mi boca y empecé a lamerle la grieta que se abría y cerraba, palpitante, a cada contacto de mi lengua y mis dedos... -Ohhh, qué bien manejas la lengua..cabrón, susurró entornando los ojos.Tenía la polla de Jacques cogida con una mano, mientras los dedos de la otra jugueteaban en su vulva con mi lengua y mis dedos.Lo masturbaba implacablemente.Me gustó tanto lo que ví que maniobré de manera que mi polla quedara al alcance de su mano libre.Pronto nos tuvo a los dos cogidos por las pollas, mientras ambos la pajeábamos.Yo le frotaba el clítoris y mi amigo la raja y el culo, y era enloquecedora aquella especie de máquina sincronizada de hacer sexo. -Creo...creo que me voy a correr...jadeó Monique apretando la vulva contra nuestras manos...Ohhh, sí, me viene, me viene...Una oleada de espasmos le recorrió el cuerpo, y echó una enorme cantidad de flujo en nuestros dedos.Untó con aquel líquido pegajoso la punta de las pollas y juntándolas contra su boca, las lamió al unísono.Fué el acabóse.Mi polla empezó a escupir semen y la de Jacques también.Sacó la lengua para recibirlo y se lo tragó por completo, relamiéndose después de deglutirlo. Paramos un momento para reponer fuerzas.Trajo una jarra de helada limonada y no habíamos terminado de beber la mitad del vaso, cuando ya estábamos otra vez empalmados.Ella era sexualidad pura y animal, y nos poníamos cachondos sólo con mirarla. Esta vez se puso a cuatro patas y yo le metí el nabo por el culo, y Jacques por el coño.Yo podía bombear con más soltura en su culo porque estaba de pie detrás de ella, y por eso me corrí primero, llenando sus intestinos de leche caliente.Luego me dediqué a ver cómo cambiaba de postura y cabalgaba sobre mi amigo, clavándose su polla como si fuera una estaca.Sus grandes pechos se bamboleaban muchísimo con la cabalgata, y Jacques se los cogía y trataba de acercarlos a su boca para chuparlos y morderlos. -Ohhh, puta, me voy a correr dentro de tu coño !Te voy a llenar todo de leche, aulló mi amigo mientras eyaculaba, hundiendo sus dedos como garfios en las redondas nalgas.Ella se agitó como poseída por el diablo y también se corrió, derrumbándose sobre mi amigo como si le hubieran pegado un mazazo... La contemplación del coito me había enardecido nuevamente.Caliente como un jovencito inexperto, avancé hacia ella y coloqué mi polla entre sus tetas.Las apretó, masajeando mi verga, y no había pasado mucho tiempo cuando le llené el canalillo de semen... Ese día no nos despedimos.Nos quedamos a dormir, comer y follar...Fueron dos días de sexo puro y duro con la madurita.Nunca la olvidaré,y os aseguro que a partir de entonces huyo de las lolitas y busco a las veteranas.Esas sí que saben lo que es bueno. | |
silvia |
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